El banco advierte que el fenómeno de El Niño podría mantener la presión sobre los precios durante los primeros meses de 2027, especialmente por su impacto en las tarifas de energía y la producción agrícola.
La inflación en Colombia podría llegar al 6,9 % al cierre de 2026, de acuerdo con las proyecciones de Davivienda. Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas y de Mercados Financieros de la entidad, señaló que los precios probablemente continuarán aumentando durante los próximos meses, con el fenómeno de El Niño como uno de los principales factores de riesgo.
“Nuestras expectativas o proyecciones apuntan a una inflación cercana al 6,9 % al cierre de 2026 y del 5,1 % en 2027”, explicó Cristancho durante la presentación del Libro Visión 2027, documento en el que Davivienda expone sus perspectivas económicas para Colombia y sus regiones. El analista indicó que, según las estimaciones, El Niño podría extenderse hasta marzo y generar efectos importantes tanto en las tarifas de energía como en la producción agrícola.
Cristancho advirtió que los registros de temperatura muestran incrementos de hasta 3,4 grados centígrados por encima del promedio histórico, situación que podría seguir presionando la inflación durante el primer semestre de 2027. Aunque reconoció que existe incertidumbre frente a la duración y magnitud del fenómeno climático, señaló que el comportamiento de la economía contribuiría posteriormente a moderar el crecimiento de los precios. Además, recordó que, de cumplirse las proyecciones, Colombia completaría siete años con una inflación superior a la meta del 3 %.

Economía crecería 2,5 % en 2026
En cuanto al crecimiento económico, Davivienda estima que Colombia crecerá 2,5 % en 2026 y 2,3 % en 2027, lo que representaría una desaceleración frente al ritmo registrado previamente. El banco atribuye parte de este comportamiento al efecto de las altas tasas de interés, que ya estarían moderando el gasto de los hogares. Sin embargo, Cristancho explicó que sectores como petróleo, minería y construcción, impulsada por obras posteriores al sismo, podrían compensar parcialmente la pérdida de dinamismo de la economía.
