Eduardo Verano advirtió que la reducción del 22,02 % podría afectar proyectos y programas estratégicos en sectores como energía, vivienda, educación, cultura y ciencia.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, manifestó su preocupación por la reducción prevista en el Presupuesto General de la Nación para 2027 destinado al departamento. De acuerdo con las cifras entregadas por la Gobernación, el presupuesto de inversión pasaría de $2.887.195 millones en 2026 a $2.251.372 millones en 2027, lo que representa una disminución de $635.823 millones, equivalente al 22,02 %. El mandatario señaló que esta reducción podría impactar la ejecución de proyectos y programas considerados estratégicos para el desarrollo del Atlántico.
Uno de los sectores que tendría una mayor reducción sería el de subsidios de energía, cuyo presupuesto pasaría de $524.399 millones a $132.832 millones, con una disminución de $391.567 millones. En vivienda, el recorte sería de $166.416 millones, equivalente al 80,9 %, mientras que en educación se contempla una reducción de $68.430 millones, es decir, un 27,5 % frente a la vigencia anterior. “En educación, que es nuestro bastión más importante consignado en nuestro Plan de Desarrollo, nos pegaría muy duro esta reducción”, afirmó Verano.
La Gobernación también reportó disminuciones en ciencia, tecnología e innovación, con $17.081 millones menos, equivalentes al 66,3 %, y en cultura, donde el presupuesto pasaría de $12.227 millones a $833 millones, para una reducción del 93,2 %. En contraste, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) tendría un incremento, al pasar de $136.762 millones a $139.676 millones. Pese a este aumento, el gobernador advirtió que el recorte general podría generar dificultades para mantener el ritmo de inversión en diferentes áreas.

Ante este panorama, Eduardo Verano hizo un llamado al Gobierno nacional para revisar las cifras y abrir espacios de diálogo que permitan encontrar alternativas de financiación para el departamento. El mandatario insistió en la necesidad de proteger los recursos destinados a programas y proyectos estratégicos, especialmente aquellos relacionados con educación, vivienda, energía y otros sectores contemplados en el Plan de Desarrollo del Atlántico.
