El líder social Cyrilo Swinne pidió a la Policía Metropolitana reforzar la vigilancia ante los enfrentamientos entre jóvenes, que han dejado daños en viviendas, vehículos y establecimientos comerciales.
La comunidad del barrio La Paz, en Barranquilla, manifestó nuevamente su preocupación por los enfrentamientos protagonizados por grupos de jóvenes durante las lluvias. El episodio más reciente ocurrió la tarde del domingo, en medio de un fuerte aguacero, y quedó registrado en videos que posteriormente se difundieron en redes sociales, generando rechazo entre los ciudadanos.
El religioso y líder social del sector, Cyrilo Swinne, advirtió en diálogo con Habla Barranquilla,que estas confrontaciones se han vuelto recurrentes durante las precipitaciones, especialmente en los alrededores de la cancha de vidrio, la Casa de Justicia y el sector del padre Cirilo. “No solo se enfrentan con piedra sino con machete. Los daños son muy graves en los techos y ventanas de las viviendas”, señaló, al solicitar a la Policía Metropolitana de Barranquilla que refuerce los controles para prevenir nuevos episodios.
Según las denuncias de los residentes, las llamadas batallas campales protagonizadas por los conocidos ‘tira piedras’ han ocasionado daños en techos, ventanas y vehículos, además de afectar la actividad comercial y generar temor entre las familias. Aunque algunos habitantes han intentado intervenir para detener las peleas, aseguran que sus esfuerzos no han sido suficientes. Swinne también indicó que algunos de los jóvenes involucrados presuntamente llegarían desde otros sectores de Barranquilla y municipios del área metropolitana, entre ellos 7 de Agosto, Los Rosales, Ciudad Modesto, La Manga y Nueva Colombia.

Los videos del más reciente enfrentamiento comenzaron a circular ampliamente en redes sociales, donde numerosos usuarios expresaron su rechazo y pidieron la intervención de las autoridades. Ante esta situación, la comunidad insistió en la necesidad de implementar medidas preventivas y operativos de vigilancia durante las jornadas de lluvia, con el propósito de proteger a los habitantes, evitar nuevos daños materiales y recuperar la tranquilidad en los espacios públicos del barrio.
