Las organizaciones rechazaron cambios en materia laboral, pensional y educativa, así como el decreto que modifica las reglas para la protesta social. Advirtieron que preparan un paro nacional para noviembre.
Sindicalistas, docentes y organizaciones gremiales marcharon este miércoles por las calles de las principales ciudades del país para expresar su rechazo a las políticas del Gobierno de Abelardo De La Espriella. En Barranquilla, la movilización contó con la participación de centrales obreras y diferentes sectores sociales, que manifestaron su preocupación por lo que consideran amenazas a los derechos laborales y a la educación pública. Henry Gordon, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en el Atlántico, afirmó que “hay derogatoria de todas las reformas laborales, hay una amenaza de una contrarreforma laboral y hay una amenaza contra la reforma pensional”.
Otro de los motivos de la movilización fue el decreto emitido por el Gobierno sobre la protesta social, frente al cual los manifestantes expresaron su desacuerdo. Según Gordon, la medida “ha emitido un estatuto cambiando las reglas que reglamentan la protesta social en Colombia”. El dirigente sindical recordó que la protesta pacífica es un derecho constitucional y cuestionó que la Policía pueda intervenir utilizando la fuerza antes de que finalice la fase de diálogo con los manifestantes. Durante la jornada hicieron presencia defensores de Derechos Humanos, funcionarios de la Personería, la Defensoría del Pueblo y el Distrito, con el objetivo de acompañar la movilización y garantizar el ejercicio del derecho a la protesta.
A la marcha también se sumaron integrantes de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), quienes rechazaron proyectos que, según señalaron, podrían afectar la financiación de la educación pública. Luis Grimaldo Mejía, tesorero de Fecode, sostuvo que “la educación pública no queremos que la privaticen” y cuestionó la posibilidad de que se reduzcan recursos destinados al sector para orientarlos hacia el gasto militar. Por su parte, Óscar Echeverría, presidente de la Unión de Trabajadores del Atlántico y segundo vicepresidente nacional de la CGT, aseguró que los trabajadores salieron a defender derechos que, según dijo, fueron reivindicados durante el gobierno anterior y que ahora estarían en riesgo.

Los participantes también señalaron que la movilización tiene entre sus objetivos la defensa de la soberanía nacional y expresaron críticas frente a la relación del Gobierno colombiano con las políticas de Estados Unidos, liderado por Donald Trump. Los dirigentes sindicales indicaron que la jornada de este miércoles constituye el “abreboca” de un paro nacional que estarían preparando para mediados de noviembre, como parte de las acciones de protesta frente a las medidas que consideran contrarias a los intereses de los trabajadores y otros sectores sociales.
