El fenómeno ocasionó caída de árboles, daños en cubiertas y bloqueos en varias vías. La Gobernación del Atlántico activó la atención de la emergencia.
Más de 630 personas resultaron afectadas tras el fuerte vendaval que azotó este lunes a los municipios de Juan de Acosta y Usiacurí, en el Atlántico.
Los fuertes vientos ocasionaron daños principalmente en los techos y cubiertas de viviendas, además de provocar la caída de árboles, afectaciones en algunos elementos de infraestructura urbana y el cierre temporal de varias vías.
Juan de Acosta concentra buena parte de las afectaciones. En este municipio, las autoridades avanzan en el censo de las familias damnificadas para establecer el impacto de la emergencia y definir las ayudas que requieren.
Los organismos de socorro permanecen en las zonas afectadas realizando labores de atención y recuperación, mientras se adelantan trabajos para restablecer la movilidad en los sectores donde la caída de árboles y otros elementos generó bloqueos.

La Gobernación del Atlántico activó los protocolos de atención y coordina con las administraciones municipales la respuesta a la emergencia, incluida la entrega de ayudas humanitarias y elementos para atender los daños ocasionados en las viviendas.
Pese a la magnitud del fenómeno, las autoridades informaron que no se registran personas lesionadas ni pérdidas humanas.
El censo de afectados continuará en las próximas horas para establecer el balance definitivo y determinar las necesidades de las familias damnificadas.
