La nueva superintendente tiene cerca de 30 años de experiencia en el sector y deberá definir el rumbo de las EPS intervenidas, enfrentar las deudas del sistema y fortalecer la vigilancia de los recursos.
La Superintendencia Nacional de Salud tiene nueva cabeza. María Andrea Godoy Casadiego asumió como superintendente en un momento determinante para el sistema de salud colombiano, con el reto de fortalecer las labores de inspección, vigilancia y control sobre los diferentes actores del sector y garantizar que los recursos sean utilizados de manera adecuada.
Godoy conoce el funcionamiento de la entidad, pues en 2018 estuvo al frente de la Oficina Asesora Jurídica de la Supersalud. Posteriormente llegó al Ministerio de Salud, donde ocupó el cargo de viceministra de Protección Social durante la pandemia. Es abogada, magíster en Administración en Salud y cuenta con cerca de 30 años de experiencia en entidades de aseguramiento, la Supersalud y el Ministerio de Salud.
Intervenciones y deudas, entre sus principales desafíos
Uno de los principales retos de la nueva administración será definir el futuro de las EPS que permanecen bajo medidas de intervención. Al asumir el cargo, Godoy señaló que será necesario “avanzar con decisiones frente a las intervenciones”, aunque no anunció cambios concretos sobre ninguna entidad ni anticipó nuevos procesos. A este escenario se suma el desafío de avanzar en el saneamiento de las deudas entre los diferentes actores del sistema, un problema que impacta tanto a aseguradores como a prestadores.

Otro de los ejes de su gestión será fortalecer la vigilancia sobre los recursos destinados a la salud. “Trabajaremos para garantizar la atención de las necesidades en salud de los colombianos, vigilar que los recursos se utilicen de manera adecuada como lo establece la normatividad”, afirmó Godoy al asumir el cargo. La funcionaria aseguró que buscará actuar oportunamente frente a los riesgos que puedan afectar la prestación de los servicios.
La nueva superintendente planteó una gestión basada en rigor técnico, transparencia y sentido humano, al tiempo que destacó la importancia de trabajar de manera articulada con el Ministerio de Salud y los demás actores del sistema. Su experiencia durante la pandemia, cuando participó en decisiones relacionadas con el aseguramiento, la financiación y los recursos para la emergencia sanitaria, será uno de los elementos que marcarán su regreso a una entidad que enfrenta importantes desafíos financieros y de prestación de servicios.
