Por segunda vez en menos de dos semanas, el arroyo de la calle 82 inundó el sótano de la copropiedad, afectando la subestación eléctrica, las motobombas y el ascensor. Los residentes permanecen sin energía ni agua potable.
Una nueva emergencia por inundaciones se registró en el edificio Murano, ubicado en la carrera 56 número 81-156, en el norte de Barranquilla, luego de que las fuertes lluvias de la mañana del martes provocaran el desbordamiento de la corriente del arroyo que desciende por la calle 82. El agua ingresó al sótano 2 de la copropiedad y afectó equipos esenciales, dejando al edificio sin servicio de energía eléctrica, agua y ascensor.
De acuerdo con Rafael Vives, administrador del edificio, la inundación se habría originado porque los contratistas de las obras de ampliación de la calle 82 retiraron las barreras de protección que habían instalado en la entrada del sótano, permitiendo que la corriente del arroyo se desviara hacia el interior de la edificación. Esta es la segunda emergencia que enfrentan los residentes, luego de que el pasado 24 de octubre una inundación también afectara la subestación eléctrica, las motobombas y el ascensor, además de tres vehículos de alta gama que actualmente se encuentran en revisión.
La situación de este martes fue aún más grave, pues el nivel del agua alcanzó aproximadamente la cintura y volvió a inundar los equipos eléctricos y de bombeo. Aunque en esta ocasión no hubo vehículos afectados, debido a que los residentes decidieron no estacionar en el sótano después del primer incidente, 11 de las 13 familias que habitan el edificio tuvieron que ser reubicadas en hoteles mientras se supera la emergencia. El administrador señaló que tanto el contratista de la obra como la Alcaldía de Barranquilla han estado atendiendo la situación.

Actualmente, un ingeniero eléctrico del contratista adelanta la verificación de los daños en la subestación para determinar las condiciones de los equipos y establecer cuándo podrán restablecerse los servicios. Vives manifestó su preocupación por las reiteradas inundaciones y pidió que se adopten medidas preventivas para evitar que las obras de ampliación de la vía continúen poniendo en riesgo a los residentes. Aunque aseguró que la comunidad ha respaldado los proyectos de la ciudad, insistió en que es necesario garantizar la seguridad y las condiciones básicas de habitabilidad de las familias.
