Mientras el país observa con expectativa las maniobras del Estado para contener la violencia en el Caribe, en el Atlántico surgió polémica por la falta de comunicación entre el Gobierno Nacional y la Gobernación sobre una reunión de alto nivel. El encuentro involucra a Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, cabecilla de Los Costeños, y a Digno Palomino, líder de Los Pepes, con el director nacional de Inteligencia, Jorge Arturo Lemus Montañez, en la cárcel La Picota de Bogotá.
El secretario del Interior del Atlántico, José Antonio Luque, aseguró que la administración departamental no fue notificada: “Hasta la fecha no hemos recibido ninguna comunicación, ni formal ni informal, sobre esta reunión”, enfatizó. Según el funcionario, el traslado de los cabecillas y los posibles acercamientos con Inteligencia se conocieron únicamente a través de los medios de comunicación.
La reunión se da en un contexto crítico: la tregua entre Los Costeños y Los Pepes expira el próximo 30 de septiembre, lo que eleva la tensión en municipios del Caribe donde históricamente han chocado ambas estructuras. El hermetismo alrededor del encuentro ha generado preocupación sobre su verdadero propósito: ¿se busca renovar la tregua, obtener información clave de inteligencia o negociar directamente con los capos?
Por ahora, lo cierto es que la Gobernación del Atlántico permanece al margen de los hechos, pese a que lo que ocurra en Bogotá podría tener efectos inmediatos en la seguridad de Barranquilla, Soledad y municipios vecinos. La falta de articulación entre niveles del Estado deja en vilo a las autoridades locales, que esperan claridad para evitar una nueva escalada de violencia en la región.
