El fenómeno se registró este jueves en la zona rural de Juan de Acosta, mientras organismos de socorro avanzan en la evaluación de las afectaciones.
La tarde de este jueves estuvo marcada por un fuerte vendaval en el corregimiento de Chorrera, jurisdicción del municipio de Juan de Acosta, que ocasionó daños materiales en varias viviendas y derribó árboles en las calles. La fuerza de los vientos generó preocupación entre los habitantes de esta zona rural del Atlántico.
La comunidad permanece a la espera de la presencia de los organismos de socorro y de funcionarios de la Alcaldía para adelantar el censo de las familias afectadas, verificar los daños y definir la entrega de ayudas. Fotografías y videos difundidos a través de redes sociales evidencian viviendas sin techos y árboles caídos como consecuencia del fenómeno.
Las condiciones atmosféricas estarían asociadas a una vaguada en interacción con la Zona de Convergencia Intertropical, situación que favorece la formación de lluvias localizadas, vendavales y tormentas eléctricas en distintos sectores de la región Caribe. Durante este mismo jueves también se registraron condiciones similares en Zona Bananera, Magdalena, donde hubo reportes de lluvia acompañada de granizo.

El nuevo vendaval ocurre apenas días después de la emergencia registrada el lunes 3 de agosto en Juan de Acosta, cuando más de 500 familias resultaron afectadas en el casco urbano y otras 150 en Usiacurí, según cifras de la Gobernación del Atlántico. Ante esa situación, el departamento inició la entrega de las primeras ayudas a las familias damnificadas.
