La emergencia mantiene activos los operativos de rescate en varias ciudades. La comunidad internacional y los empresarios colombianos se han unido al envío de ayuda para los damnificados.
A tres días del terremoto de magnitud 7,4 que estremeció a Colombia el pasado 10 de agosto, el país continúa en máxima alerta por la magnitud de la tragedia. Cali, Pereira, Manizales y Quibdó concentran buena parte de las afectaciones, mientras los equipos de emergencia permanecen desplegados en las zonas de mayor impacto para avanzar en la búsqueda de personas desaparecidas y atender a quienes resultaron damnificados.
El nuevo reporte de la UNGRD establece que 273 personas han muerto, 3.824 resultaron heridas y 377 continúan desaparecidas. La emergencia deja además 12.584 viviendas destruidas y 40.753 familias afectadas. Medicina Legal ha recibido 250 cuerpos, de los cuales 227 ya fueron identificados y 189 entregados a sus familiares, en un proceso que continúa mientras los organismos de socorro mantienen las operaciones de búsqueda.
En Cali, la esperanza de encontrar sobrevivientes se mantiene entre las familias y los equipos de rescate. El personero de la ciudad, Gerardo Mendoza, cuestionó el uso de maquinaria pesada en algunas estructuras colapsadas y pidió priorizar la búsqueda manual para evitar poner en riesgo a posibles sobrevivientes. La emergencia también ha puesto en evidencia las dificultades de las comunidades más vulnerables, pues Naciones Unidas señaló que el desastre golpeó a una población con menores recursos y menor capacidad de respuesta frente a una crisis de esta dimensión.

La solidaridad internacional y nacional también crece. España puso a disposición de Colombia un millón de euros en ayuda humanitaria, mientras México envió dos aviones de su Fuerza Aérea con 19,5 toneladas de alimentos para las familias afectadas. Por su parte, el sector empresarial colombiano elevó a $15.047 millones la cifra recaudada mediante la campaña liderada por la Andi, recursos que serán destinados a apoyar la atención de las comunidades damnificadas por el terremoto.
