El presidente Gustavo Petro anunció este lunes que las Fuerzas Militares de Colombia dejarán de depender del armamento de Estados Unidos, luego de que Washington descertificara al país en la lucha contra las drogas, decisión que calificó como «política». «Se acaba la dependencia del Ejército de Colombia y de sus Fuerzas Militares del armamento de los Estados Unidos. No más limosnas ni regalos», afirmó el mandatario durante un consejo de ministros televisado.
Petro aseguró que, tras la descertificación, el país debe avanzar hacia la compra o fabricación de sus propias armas con recursos nacionales. En ese sentido, ordenó a la Policía Nacional dejar de adquirir pistolas Glock, aunque aclaró que dicho armamento es de fabricación austríaca. «Al Ejército de Colombia le va mejor si compra sus armas o las hace con nuestros recursos propios, porque si no, no será un Ejército de la soberanía nacional», subrayó.
La medida se produce tras el anuncio del Departamento de Estado de EE. UU., que justificó la descertificación al señalar que bajo la presidencia de Petro el cultivo de coca y la producción de cocaína alcanzaron «récords históricos», mientras que sus intentos de negociar con grupos armados «solo han exacerbado la crisis». Sin embargo, el gobierno estadounidense aclaró que mantendrá la asistencia a Colombia por considerarla «vital a los intereses nacionales de los Estados Unidos».
El director de la Policía, general Carlos Fernando Triana, defendió los resultados de las autoridades nacionales y destacó que en 2024 fueron incautadas 889 toneladas de cocaína, «la mayor cantidad alcanzada por Colombia en un año y una de las más grandes reportadas en el mundo». Colombia no era descertificada desde 1996 y 1997, durante el gobierno de Ernesto Samper, en medio del escándalo del ingreso de dineros del narcotráfico a su campaña presidencial.
