Los frondosos árboles que rodean la plaza de la Paz se convirtieron desde este miércoles en el punto de encuentro para cientos de niños y familias que participan en la Feria del Libro de Barranquilla, el Atlántico y el Caribe (FILBAC 2025). En medio de lecturas, rondas musicales y juegos, la galería infantil de la feria busca inspirar a los más pequeños en el amor por las letras, bajo el lema de la “inventiva anfibia”, que conjuga la inocencia y la imaginación propias de la niñez.
El secretario de Cultura y Patrimonio, Juan Ospino Acuña, destacó la importancia de que la FILBAC incluya un espacio dedicado a la infancia. “Los niños tienen su propio lenguaje y su propia forma de leer la vida. Por eso, en la plaza de la Paz, rodeados de más de 40 árboles, tendremos 21 eventos donde podrán disfrutar de cuentos, poesía, origami y muchas actividades creativas”, señaló. La feria, que se extenderá hasta el domingo 9 de noviembre, cuenta con una programación diversa que invita a la niñez a ser protagonista del diálogo cultural.
Simultáneamente, el arte se tomó el Gran Malecón del Río con la apertura de BaqArt, un encuentro que reunió a destacados exponentes de las artes plásticas y visuales, con obras inspiradas en el río Magdalena y las tradiciones de los pueblos ribereños. El evento, organizado con el apoyo de la Alcaldía de Barranquilla y la Secretaría de Cultura, ratifica a la ciudad como “destino cultural de América”, en palabras del propio Ospino, quien recordó que el alcalde Alejandro Char ha invertido más de 120.000 millones de pesos en proyectos culturales.

Durante la velada de apertura, la artista María José Arjona compartió una reflexión sobre el papel del río en la identidad barranquillera: “Una ciudad que vuelve su mirada al río tiene una posibilidad futura. Los ríos son planetarios: el Magdalena, el Amazonas, el Nilo… todos nos conectan”. La exposición estará abierta hasta el 8 de noviembre en el Pabellón de Cristal del Gran Malecón, invitando a locales y turistas a disfrutar de la creatividad, el arte contemporáneo y la conexión viva entre Barranquilla, el río y su gente.
