Durante la Ceremonia Militar Conmemorativa por los 94 años de la Casa Militar, el presidente Gustavo Petro centró su discurso en la identidad histórica de Colombia y en la persistencia de la violencia en el país. Señaló que la nación tiene raíces de más de 22.000 años y afirmó que “Colombia nunca fue descubierta”, sino que fue escenario de un encuentro entre culturas que definió su historia.
El mandatario reflexionó sobre la violencia que ha marcado al país y aseguró que todavía no se han esclarecido las razones profundas por las que “unos colombianos querían matar a Bolívar y por qué generaciones siguientes siguen matando a colombianos”. Afirmó que la libertad continúa siendo un ideal en disputa y que la figura del Libertador es “asesinada permanentemente” porque representa ese pensamiento libre. Su llamado fue a construir una nación donde hombres y mujeres puedan ejercer plenamente sus derechos y libertades.
En su intervención, Petro agradeció a los integrantes de la Casa Militar —militares, civiles y policías— por su labor de protección durante su mandato, reconociendo que en ocasiones él mismo dificulta esa tarea. También respondió a sectores que lo han acusado de querer perpetuarse en el poder: “Decían que me iba a quedar aquí como un dictador… y fíjese que no era cierto”, enfatizó. En ese contexto, mencionó la situación de la madre de su hija Antonella, quien tiene restricciones de ingreso a la Casa de Nariño, algo que calificó como una “ignominia”.
Finalmente, el jefe de Estado reiteró su aspiración de consolidar una “gran nación”, fuerte frente a amenazas internas y externas. Recurrió a metáforas literarias y simbólicas para describir este propósito, evocando “un jaguar en el corazón” y un país lleno de “flores, poesía y mariposas amarillas”, imágenes con las que invitó a “exorcizar los malos espíritus” que han alimentado la violencia y la división histórica en Colombia.
