El presidente colombiano propone una amnistía general y un gobierno de transición incluyente como vía para renovar la legitimidad en Venezuela
El presidente Gustavo Petro volvió a pronunciarse sobre la crisis venezolana con un mensaje que se distancia de las respuestas militares tradicionales. Según el mandatario, si Venezuela llegara a enfrentar una agresión externa, su defensa no dependería del fortalecimiento de las fuerzas armadas, sino de una “revolución democrática” capaz de renovar la legitimidad institucional y la cohesión interna del país. Petro enfatizó que “un país no se defiende con más represión, sino con más democracia”, señalando que detenciones, cárceles y controles no fortalecen al Estado frente a amenazas externas.
Para el jefe de Estado, la crisis de Venezuela exige una amnistía general como punto de partida para abrir un nuevo ciclo político sin persecuciones. Esta medida afirma permitiría construir un gobierno de transición donde participen “todos y todas”, sin vetos por origen político. Petro sostuvo que “extender la cárcel no es la salida” y que la recomposición democrática debe ser el eje para recuperar estabilidad y legitimidad en la nación vecina. Como ejemplo histórico, recordó que la resistencia europea frente al nazismo se sustentó en un pacto político y social que garantizó participación, mejores salarios y seguridad social tras la posguerra.
Petro advirtió que la patria de Bolívar debe ser defendida con soberanía, no con “retóricas vacías” ni “cárceles del alma”, reiterando sus críticas a las respuestas militares unilaterales. También recordó sus posturas recientes sobre el gobierno de Nicolás Maduro, incluidas sus opiniones sobre el Cartel de los Soles que ha asegurado “no existe” y la necesidad de cooperación con Estados Unidos basada en la coordinación y no en la subordinación.
Las declaraciones del presidente colombiano se producen en medio de tensiones por las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien afirmó que Maduro “tendría los días contados”, y de versiones que señalan que el mandatario venezolano habría propuesto una amnistía rechazada por Washington. En este contexto, la postura de Petro se suma al debate sobre cómo enfrentar la crisis: mediante presión militar o mediante transformaciones democráticas profundas. El mandatario cerró su mensaje apostando por una visión geopolítica que incluya una Venezuela descarbonizada, integrada a la región y alineada con una “Colombia potencia mundial de la vida”.
