La periodista rusa Inna Afinogenova criticó la forma en que algunos medios de comunicación han presentado la reciente Cumbre CELAC–Unión Europea, celebrada en Colombia, asegurando que las versiones sobre un supuesto “fracaso” del encuentro responden a una intención política de desacreditar al presidente Gustavo Petro y restar relevancia a un evento organizado desde América Latina.
Según Afinogenova, ciertos sectores de la prensa internacional han intentado “posicionar la idea de que la cumbre, acuñada como europea, es un fracaso porque se realiza en la Colombia de Petro y porque la mayoría de los invitados no quieren hacer enojar a Donald Trump aterrizando en Colombia”.
La comunicadora destacó que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) fue creada para fortalecer la integración regional, promover la cooperación y construir una voz propia en la geopolítica global. Sin embargo, advirtió que esos mismos objetivos han despertado la constante intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de la región.
“Precisamente por estos motivos, Estados Unidos ha intervenido a través de sus embajadas en América Latina”, sostuvo, recordando los múltiples pronunciamientos de diplomáticos que han alertado sobre dichas injerencias.
Afinogenova afirmó que esta intervención no es casual, sino parte de una estrategia destinada a impedir el avance de un multilateralismo latinoamericano independiente, capaz de sostener relaciones más equilibradas con potencias como China o Rusia.
En ese contexto, la periodista subrayó que realizar la cumbre en Colombia —mientras se cuestiona al mandatario, se reportan muertes de pescadores y continúa el despliegue militar estadounidense en el Caribe— constituye una señal clara para Washington: “América Latina busca reafirmar su autonomía pese a las presiones externas”.

Finalmente, Afinogenova concluyó que el desafío de la CELAC no es replicar la agenda europea, sino responder a los tiempos de “asedio y hostigamiento trampista” que atraviesan los países del continente. “Lo más importante hoy”, enfatizó, “debería ser dejar en claro cuáles son los verdaderos desafíos de la CELAC y por qué no son los mismos que los de la Unión Europea”.
