Al menos 50 inmuebles resultaron afectados en Santa Verónica, Villa Santa Verónica y Salinas del Rey; suspenden actividades turísticas por riesgo
El fuerte oleaje registrado durante los últimos dos días mantiene en máxima alerta a las comunidades costeras del departamento del Atlántico, tras provocar graves inundaciones y daños estructurales en sectores como Santa Verónica, Villa Santa Verónica y Salinas del Rey. La fuerza del mar impactó directamente las zonas ubicadas en primera línea de playa, generando una situación crítica para residentes y comerciantes.
Según reportes preliminares, cerca de 50 inmuebles, entre viviendas, cabañas turísticas y establecimientos comerciales, resultaron afectados por el avance del agua y la erosión costera. Las pérdidas económicas son significativas, especialmente para familias que dependen del turismo y que vieron comprometidas sus propiedades en cuestión de horas.
Alberto Cianci, propietario de un inmueble en Santa Verónica, advirtió que en algunos sectores el panorama es alarmante. “Prácticamente hay unas cabañas que ya quedaron en el aire. Gracias a los espolones que viene trabajando la Gobernación del Atlántico, en meses anteriores se logró contener el fuerte oleaje y evitar daños mayores que incluso pudieron haber hecho desaparecer el pueblo”, afirmó. No obstante, señaló que el cambio en la dinámica del mar ha golpeado con mayor intensidad zonas donde estas obras aún no ofrecen protección suficiente.

La emergencia obligó además a la suspensión total de las actividades turísticas durante el fin de semana, ante el alto riesgo que representan las condiciones del mar. Deportes náuticos como el kitesurf fueron cancelados y se restringió el acceso a varias playas. Las comunidades afectadas insisten en la necesidad de reforzar las medidas de protección costera y mantener una vigilancia permanente mientras persista el fuerte oleaje.
