La Bandera Azul que certifica a Salinas del Rey como la primera playa con vocación deportiva de toda América culmina esta semana un recorrido simbólico que llenó de orgullo y celebración a miles de atlanticenses. Tras ser recibida oficialmente en Bogotá el pasado 26 de noviembre por el gobernador Eduardo Verano, el distintivo inició una travesía que transformó plazas, municipios y comunidades en escenarios de encuentro alrededor de un logro histórico para el turismo del Atlántico.
El itinerario comenzó en Cartagena, donde el gobernador presentó el reconocimiento durante el Congreso Nacional de Infraestructura, y continuó en Barranquilla, donde 80 empresarios del sector turístico conocieron de primera mano el impacto de la certificación. Luego avanzó por varios municipios: la Plaza de la Paz en Barranquilla, la Plaza Cisneros en Puerto Colombia, Tubará y finalmente el emblemático Sombrero Vueltiao, lugares en los que autoridades, empresarios, deportistas y comunidades se sumaron al mensaje de sostenibilidad y proyección internacional que representa la Bandera Azul.
Durante el recorrido, voces del turismo y el deporte destacaron la importancia de esta certificación. La deportista Michel Prestan resaltó que Salinas del Rey simboliza un territorio de oportunidades; mientras que Marisabella Romero, secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico, recordó el arduo trabajo para cumplir 33 criterios internacionales de calidad del agua, gestión ambiental y seguridad. En los municipios costeros, como Puerto Colombia y Juan de Acosta, autoridades locales reconocieron este hito como un impulso decisivo para consolidar un turismo deportivo y sostenible.
El momento culminante será mañana a las 3:00 p. m., cuando se realice la izada oficial de la Bandera Azul en la zona deportiva certificada de Salinas del Rey. Al evento asistirán representantes nacionales del programa, autoridades de Juan de Acosta, estudiantes, deportistas, hoteleros, agencias de viaje y organismos de seguridad. Con este acto, el Atlántico reafirma su visión de un turismo competitivo, sostenible y articulado con la comunidad, el deporte y la protección de su riqueza natural.
