Aunque las autoridades aseguraron que las actividades comerciales pueden desarrollarse con normalidad, varios tenderos decidieron no abrir por miedo a posibles represalias.
El temor generado por la circulación de panfletos amenazantes atribuidos a estructuras criminales marcó la jornada de este sábado 4 de julio en Barranquilla y Soledad, donde decenas de comerciantes optaron por mantener cerrados sus establecimientos ante el riesgo de posibles represalias.
De acuerdo con las denuncias conocidas, varios tenderos y propietarios de pequeños negocios recibieron mensajes a través de WhatsApp en los que se les intimidaba para que suspendieran sus actividades comerciales durante el día.
Ante las amenazas, algunos comerciantes decidieron acatar las exigencias por precaución, mientras otros mantuvieron abiertos sus establecimientos pese al ambiente de incertidumbre que se vive en diferentes sectores del área metropolitana.
Uno de los tenderos afectados manifestó que el principal motivo para no abrir fue el temor a que los delincuentes atentaran contra los negocios o sus propietarios en caso de incumplir las advertencias.
Pese a esta situación, las autoridades reiteraron que no existe ninguna restricción para el funcionamiento del comercio y aseguraron que las actividades pueden desarrollarse con normalidad.

La Alcaldía de Soledad informó que, en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército Nacional y el Gaula, mantiene activos operativos especiales de vigilancia y control para reforzar la seguridad, especialmente en los centros comerciales y en las zonas de mayor actividad económica del municipio.
Mientras continúan las investigaciones para establecer el origen de los panfletos, tanto en Barranquilla como en Soledad numerosos establecimientos permanecieron abiertos y desarrollaron sus actividades habituales bajo acompañamiento de la Fuerza Pública.
