El gremio aclara que el incremento del 23 % no se traslada automáticamente a los valores de las viviendas VIS y VIP
La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) en el Atlántico aseguró que no se están registrando aumentos en el precio de la vivienda como consecuencia directa del reciente incremento del salario mínimo. Así lo afirmó el presidente de la junta directiva del gremio, Jorge Segebre, quien desmintió versiones que circulan entre compradores sobre supuestos ajustes automáticos en los valores de las viviendas de interés social (VIS) y de interés prioritario (VIP).
El dirigente explicó que existe una confusión entre el precio tope establecido por la normativa y el valor real de comercialización. De acuerdo con la ley, el precio máximo de la vivienda VIP puede llegar hasta 90 salarios mínimos, mientras que la VIS oscila entre 150 y 175 salarios mínimos, según la zona. No obstante, Segebre enfatizó que estos montos son solo límites legales y no implican que todas las viviendas se vendan al valor máximo permitido.
Camacol Atlántico reiteró que los precios actuales del mercado responden a dinámicas propias del sector constructor y no a un ajuste automático por el aumento del salario mínimo. En ese sentido, el gremio insistió en la importancia de diferenciar entre el precio máximo regulado y el valor final que paga el comprador, ya que se trata de conceptos distintos dentro del marco normativo.

Sobre el comportamiento del mercado inmobiliario, Segebre indicó que, aunque los primeros días del año suelen ser moderados tras la temporada de fiestas, el interés por adquirir vivienda se mantiene en el Atlántico. Recordó que en 2025 se vendieron más de 20.000 viviendas en el departamento, impulsadas en gran parte por los subsidios de la Alcaldía, y manifestó la expectativa de superar este año el récord histórico de 23.000 unidades, con el respaldo de subsidios otorgados por cajas de compensación y la Gobernación.
