Una resolución aprobada por estrecho margen exige autorización previa del Congreso para cualquier intervención armada
El Senado de los Estados Unidos aprobó una resolución que restringe la capacidad del presidente Donald Trump de ordenar acciones militares contra Venezuela sin el aval previo del Congreso. La iniciativa fue respaldada con 52 votos a favor y 47 en contra, en una votación marcada por un intenso debate sobre los límites del poder presidencial en asuntos de guerra y seguridad nacional.
La medida establece que cualquier operación militar deberá ser sometida al control y autorización del poder legislativo, reforzando así el papel constitucional del Congreso en decisiones de política exterior. Con ello, el Senado busca evitar intervenciones unilaterales y garantizar un mayor consenso institucional antes de recurrir al uso de la fuerza.
La votación se produce en un contexto de tensión política y diplomática en la región, tras una serie de acontecimientos recientes que han elevado el tono de las relaciones entre Washington y Caracas. Estos hechos han reavivado el debate interno en Estados Unidos sobre cómo manejar los conflictos internacionales sin escalar hacia escenarios militares.

Desde Washington, voceros del Congreso señalaron que la resolución pretende frenar una posible escalada sin respaldo interno y abrir espacio a alternativas diplomáticas y multilaterales. Mientras tanto, el tema sigue generando discusiones paralelas en Estados Unidos, en medio de una agenda nacional marcada también por debates sobre seguridad, migración y el rol de las agencias federales.
