La medida, anunciada en Truth Social, obliga a naciones con relaciones comerciales con Irán a pagar un gravamen adicional en sus transacciones con Estados Unidos; la tensión bilateral sigue en aumento.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que impondrá un arancel del 25 % a cualquier país que mantenga negocios comerciales con la República Islámica de Irán, en una decisión que busca intensificar la presión económica sobre el Gobierno de Teherán. La medida fue anunciada a través de una publicación en su cuenta oficial de Truth Social y entrará en vigor de manera inmediata y definitiva.
Según el comunicado del mandatario, cualquier nación que realice transacciones comerciales con Irán deberá pagar el arancel sobre todos sus negocios con Estados Unidos, lo que implica un gravamen adicional para socios comerciales que actualmente mantienen relaciones con la República Islámica. Esta orden forma parte de una campaña más amplia para “ahogar económicamente” al Gobierno iraní, en medio de tensiones regionales y protestas internas en ese país.
El anuncio se produce en un contexto de crecientes protestas masivas dentro de Irán, que han sido duramente reprimidas por las autoridades, dejando un elevado número de muertos y detenidos según diversas organizaciones de derechos humanos. Estas manifestaciones han generado atención internacional y, según reportes, conversaciones entre autoridades iraníes y emisarios estadounidenses para intentar rebajar tensiones.
La Casa Blanca también ha señalado que Trump no descarta acciones militares en respuesta a los acontecimientos en Irán, aunque ha subrayado que la diplomacia sigue siendo la vía principal. El impacto global de los aranceles aún es incierto, dado que países con fuertes lazos comerciales con Irán podrían verse obligados a elegir entre sus vínculos económicos con Teherán o con Washington ante las nuevas sanciones.
