El proyecto supera los $123 mil millones, acumula tres prórrogas y presenta avances desiguales en varios sectores de la ciudad
El programa Barrios a la Obra – Etapa VIII, ejecutado por el contratista EDUBAR S.A., se ha convertido en motivo de preocupación para la ciudadanía debido a los retrasos prolongados, los sobrecostos y el impacto negativo en la vida diaria de cientos de residentes. El contrato, que inició el 23 de enero de 2024, tuvo un costo inicial de $100 mil millones, pero tras dos adiciones por cerca de $23 mil millones, su valor actual supera los $123 mil millones, con una fecha de finalización proyectada para el 30 de junio de 2026.
En la práctica, el proyecto ya completa casi dos años de ejecución, tiempo superior al previsto inicialmente, y ha requerido tres prórrogas para su desarrollo. De acuerdo con informes oficiales, a noviembre de 2025 se reportaban 86 tramos viales intervenidos en distintos barrios, aunque el panorama en las calles refleja una realidad distinta, marcada por obras lentas, frentes abandonados por semanas y vías deterioradas sin señalización adecuada.
Los residentes y comerciantes de los sectores intervenidos denuncian andenes destruidos, accesos bloqueados y afectaciones económicas, mientras barrios enteros esperan la reanudación de los trabajos. Pese al elevado presupuesto, el avance físico global del proyecto ronda apenas el 75 %, y algunos módulos no superan el 50 % de ejecución, incluso después de recibir adiciones presupuestales y ampliaciones de plazo.

Un cálculo aproximado indica que el costo del metro cuadrado intervenido estaría cerca de los $800.000, lo que abre interrogantes sobre la relación entre costo, calidad y eficiencia. La ciudadanía reclama explicaciones claras sobre los retrasos, el manejo de los recursos y los tiempos reales de entrega. Para muchos, Barranquilla no necesita más anuncios, sino obras bien planificadas, ejecutadas con rigor y entregadas a tiempo, con total transparencia en el uso de los recursos públicos.
