Camiones cisterna de PDVSA cruzaron la frontera por Norte de Santander en un paso clave para reactivar el comercio energético entre los dos países.
El comercio energético entre Colombia y Venezuela comenzó a reactivarse con la llegada del primer cargamento de gas licuado de petróleo (GLP) en más de una década.
Cuatro camiones cisterna cargados con cerca de 1.000 barriles de combustible salieron desde el estado venezolano de Táchira y cruzaron hacia territorio colombiano por el Puente Internacional Simón Bolívar, con destino al departamento de Norte de Santander.
El envío fue realizado por la estatal venezolana Petróleos de Venezuela y representa un primer paso en la reactivación del intercambio energético entre ambos países.
Las autoridades estiman que, en esta etapa inicial, el combustible será transportado por vía terrestre en camiones cisterna con volúmenes que podrían superar los 90.000 litros diarios.

El movimiento forma parte de un plan más amplio de cooperación energética que contempla incluso la reactivación del Gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura binacional que permitiría enviar gas natural directamente al mercado colombiano si se rehabilita.
La eventual llegada de gas venezolano podría ayudar a aliviar la presión sobre el abastecimiento energético del país, en un contexto en el que Colombia importa alrededor del 20 % del gas que consume
